sábado, 14 de abril de 2012

Los mantras sónicos

Los Mantras sónicos balance de los estados Alfa/Theta


La palabra música viene de la musa griega. Las 9 musas, gloriosas hermanas que eximían en el canto, poesía, Artes y Ciencias.

Los ritmos cósmicos: son siempre múltiplos, Sub-múltiplos o adiciones de 9.
12 signos del zodíaco, 12 meses del año, 12 sales homeopáticas, 12 apóstoles, etc.

El número 5 es el poseedor del simbolismo del hombre, de la horizontalidad de la materia, de los básicos de las cosas (5 principios, 5 sentidos, 5 dedos, etc.)

- 5 sacro vertebrales (3+2), 5 lumbares, 12 dorsales y 7 cervicales
- Año sideral (tiempo completo para el turno de la precesión: 25.920 años terrestres)
- Largo de un mes sideral: 2.160 (25.920: 12)
- Número de respiraciones del hombre en un día (rotación terrestre): 25.920
- Largo de un día sideral: 72 años terrestres (2.160: 30)
- Código universal de la simbología ancestral: 72
- Horas de tiempo necesarias para separar espíritu-materia (etapa de muerte): 72
- El número 7 habla del simbolismo de la espiritualidad, de lo divino, de esto que es elaborado
- 7 grados de gama tonal, 7 notas musicales, 7 chacras, 7 planetas, 7 colores del arcoíris, etc.
- Número del símbolo del hombre cuando aparece en forma física (meses de concepción): 9 (7+2)
- Ritmo respiratorio (promedio de la respiración de un ser humano por minuto): 18 (9×2)
- Ritmo del corazón (palpitaciones del corazón): 72 (9×8)
- Porcentaje de agua en el cuerpo humano: 72 (9×8)
- Porcentaje de agua en la Tierra: 72 (9×8)
- Védico sagrado y número Tibetano: 108 (9×12)
- Druida, alberdico y “LA” (A) difusión original (entonación natural): 432 (9×48)
- Número sagrado del Sur de Asia: 504 (9×56)
- Número del Apocalipsis 666 (9×74)
- Grados del Zodíaco 72 años (9×8)
- Frecuencia vibratoria de la Luna: 216 (72×3)
- Vibración terrestre y resonancia: 8 (7,83) Hertzio correspondientes a las ondas de Alfa
- Números Pitagoreanos: 72 y 10











“Solo cuando el viajero alcanza la mitad del camino puede dejar el mapa de lado. Durante su camino, aprovecha cada atajo que se encuentra. Los antiguos “Rishi” encontraron una manera de acortar el periodo del exilio humano a la ilusión.”

Y en este caso, los “Rishi” de la ciencia moderna, nos proveen con esta nota: “El uso de la regeneración de las ondas cerebrales del Alfa y Theta.”

Este escrito ha estado seguido de muchos estudios científicos, seguidos hasta ahora de las emisiones cerebrales de los humanos y de su uso, relativo a la medicina psicosomática de hoy.

Añadiría a esto que usamos “tu verdadera esencia de tu yo” y el “poder de los mantras”.








Todo es sonido. Y todo es y ha sido influenciado por la naturaleza misma: la cual es sonido.

Quién de nosotros, no pasamos por momentos de melancolías, tristezas y desconfianza?

En ese momento, las neuronas del cerebro se encuentran influenciadas por distorsiones e irregularidades, y ocasionan entre ellas, circuitos electromagnéticos.

Queramos o no, escuchando ondas de sonido, las ondas cerebrales estarán siendo “obligadas” a sincronizarse al ritmo correcto.

Si escucháramos a cada neurona, a través del fenómeno científico de la “resonancia”, se adaptarían al ritmo propuesto: el de las ondas de “Alfa” y “Theta”

Y no solo eso, cuando paramos de escuchar ese tipo de música, y regresamos a nuestras ocupaciones usuales, las células de nuestro cerebro se mantendrían (lo suficiente) dependiendo de si queremos mantenerlo o no, el ritmo de la serenidad y armonía, pertinentes a las ondas Alfa.

El mantra por sí solo, es el alcance inmediato a la posibilidad que tenemos de aliviar nuestros días duros.


LAS ONDAS CEREBRALES

En el curso de nuestras vidas cotidiana, todos usamos diferentes “estados de conciencia”. Por ejemplo, a lo largo de un día, entre la luz de la mañana y la oscuridad de la noche, nos movemos de un estado ordinario de caminar, a diferentes estados de dormir.

Pero también los estados de conciencia “extraordinarios” hacen parte de nuestra experiencia en común: cuando los usamos, particularmente “creativos”, inusualmente “intuitivos”, excepcionalmente “brillantes”, profundamente “relajado”.

Ordinarios o extraordinarios que sean, todos los estados de conciencias son debido a las incesantes actividades electro-químicas de nuestro cerebro, el cual se muestra a través “de las ondas electro-magnéticas”: las ondas cerebrales, precisamente.

Las frecuencias de dichas ondas, computarizadas en “ciclos de acuerdo”, o Hertz (Hz), cambian de acuerdo al tipo de actividad en acción dentro del cerebro, y puede ser medida con aparatos electrónicos.

Los científicos comúnmente subdividen las ondas en “cuatro lados”, las cuales corresponden a cuatro tableros de frecuencias las cuales reflejan las diferentes actividades del cerebro.

ONDAS BETA

Tienen una frecuencia la cual va de 13 a 30 Hz y están asociadas a las actividades normales tales como caminar, cuando estamos concentrados a los estímulos exteriores. Las ondas Beta son sin lugar a dudas la base de las actividades fundamentales como sobrevivir, modificar, seleccionar, y valorar los estímulos originados por el mundo que nos rodea. Por ejemplo, leyendo estas líneas, tu cerebro está produciendo ondas beta. Estas permiten las reacciones más rápidas y la ejecución más rápida de las acciones. En los momentos de stress o ansiedad, las ondas beta nos dan la oportunidad de mantenernos bajo control con respecto a la situación y nos da la solución más rápida al problema.


ONDAS THETA

Sus frecuencias van desde 3 a 8Hz y están en la mente a cargo de las actividades de imaginación, visualización, inspiración creativa. Se inclinan a ser producidas durante una meditación profunda. El sueño con los ojos abiertos, el movimiento rápido de los ojos (REM), durante la etapa de dormir (cuando uno sueña).

Dentro de la actividad de caminar, las ondas theta, con la señal del conocimiento intuitivo y la habilidad de la imaginación pueden sentirse desde lo más profundo. Generalmente se encuentran asociadas con la creatividad y las actividades artísticas.


ONDAS ALFA

Tienen una frecuencia que fluctúa desde 7 a 13 Hz y están asociadas con los estados de conciencia alerta, pero relajada. La mente, callada y receptiva, está concentrada en la solución de los problemas exteriores, o en los logros alcanzados en el estado de meditación ligera. Las ondas alfa controlan los momentos introspectivos, o esos momentos que son más enfocados o concentrados en alcanzar una meta. Son típicas, por ejemplo, las actividades cerebrales las cuales están a cargo de actividades como meditar, yoga, thai chi, entre otros.


ONDAS DELTA

Tienen una frecuencia entre 0,1 a 3 Hz y están asociados con las relajaciones profundas psicofísicas.

Estas ondas cerebrales tienen una frecuencia más baja y se encuentran en la mente inconsciente, del dormir sin sueños, de aislamiento total. Se producen durante los procesos inconscientes del auto- regeneración y auto-recuperació


EL FENOMENO DE LA RESONANCIA

En 1665, el físico y matemático holandés Christian Huygens, fue el primero en instar la teoría de Ondulación de la luz, el lo observó, colocando un lado y en el mismo muro 2 péndulos, se inclinaban a sintonizarse en un movimiento oscilatorio, casi como asumiendo el mismo ritmo. Estudios han seguido apareciendo de estos fenómenos hasta ahora, de uno teniendo que ver con la resonancia y el otro con la frecuencia misma. Al mismo tiempo y usando el mismo principio, si uno suena un diapasón, que produce ondas a una frecuencia fija y coloca cerca un segundo diapasón “silencioso”, después de un intervalo de tiempo, este ultimo comienza a vibrar por si mismo también. Esta resonancia puede ser usada en el caso de las ondas cerebrales.

Estudios los cuales han usado encefalogramas eléctricos, han mostrado una clara relación entre los estímulos que vienen del exterior y las ondas cerebrales del sujeto en exanimación. Al comienzo, los estudios en este campo usaron ante todo lo brillante; entonces uno fue pasado por los sonidos y otro las estimulaciones electro-magnéticas.

Esta que es observada en el cerebro es sugestiva a los impulsos (visuales, resonancias o eléctricos) de una frecuencia segura, tienen la tendencia natural que se sintonizan a sí mismas. El fenómeno se dice “respuesta en frecuencia”. Por ejemplo, si la actividad cerebral de un sujeto esta de lado de las ondas beta (estado de caminar) y el sujeto es introducido por un corto periodo a un estímulo de 10 Hz (ondas Alfa), su cerebro se tiende a modificar a sí mismo a la actividad de dirección del estímulo recibido. El sujeto pasa entonces a un estado de relajación de las ondas de Alfa.


LOS DOS HEMIFERIOS CEREBRALES


El cerebro humano se divide en dos hemisferios:

DERECHO:

Sintético (incluye todas las partes), concreto, espacial (controla las conexiones dentro del espacio), intuitivo (usa sensaciones e imágenes), análogo (usa las metáforas), irracional, integral (recibe las estructuras del todo), temporal y no verbal. Es el asiento de las actividades creativas, de la fantasía.

IZQUIERDO:

Es analítico (incluye los detalles), abstracto, constante (trabaja en orden de secuencia), lógico, numérico, racional, simbólico, temporal y verbal. Es el asiento de todas las actividades que envuelven el idioma, el escrito y las calculaciones.





Los dos hemisferios están unidos por una lámina horizontal de las fibras nerviosas, llamado “cuerpo calloso”. Cada hemisferio compiten entre sí: el ojo izquierdo, el oído izquierdo y todas las partes en la parte izquierda del cuerpo están conectadas al hemisferio derecho; el ojo derecho, oído derecho y todas las partes de la derecha del cuerpo están conectadas al hemisferio izquierdo. Los dos hemisferios entonces, funcionan de diferentes maneras, elaboran, de alguna manera, todos los procesos informativos de acuerdo con las distintas modalidades.

Como ahora está estructurada, nuestra sociedad le da una gran importancia a los pensamientos del hemisferio izquierdo, y han permitido hasta hace poco que los neurólogos definieran “más pequeño” al hemisferio derecho. Pero una visión más balanceada de los dos componentes, un balance entre las funciones, una armonía entre lo racional y la fantasía en la cual, hoy, tal vez, la humanidad necesita con más urgencia.

Una simple y efectiva manera de crear el re-balance de los dos hemisferios cerebrales es el sonido.

Como hemos visto, cada actividad cerebral emite ondas particulares, los cuales pueden resonar con los sonidos de las ondas exteriores, de esta manera el cerebro se convierte en un “vehículo” a través del sonido, estimulado a sintonizarse a la frecuencia (y después a la actividad cerebral que le corresponda), tomada a que funcione como un todo.

(extractos de Flavia Vallega*Krystael www.myspace.com/flaviavallega432hz , Luca*Azrael www.omegafundation.org y Marco Stefanelli www.amadeux.it y enducción Ondas Alpha www.guruji.it)